domingo, 27 de septiembre de 2009

Mi Derrota

(La verdadera es de Rafael Cadenas, esto es solo una especie de tributo. No pretendo llegarle ni a los talones, es sólo para con las palabras, hacerle resistencia al fracaso.)

Yo que nunca he correspondido en tiempo y cuerpo con quien quiero
que siento que lo que ofrezco no es deseado
que escribo porque no quiero llorar más y no quiero llorar más porque no tengo a quien llorarle
que trato de aparentar que no me duele cuando por dentro me quiebro
que me he conformado más de una vez por miedo a estar con las manos vacías
que hago actos que a mí mismo me repugnan y no siempre me arrepiento
que me esfuerzo en resaltar porque necesito ser tomado en cuenta
que me he hecho mucho daño por no poder lastimar a una mujer
que me he callado a mi pesar por el bien de los demás
que he decepcionado a otros en momentos claves
que la distancia me ha separado de las mejores posibilidades
que he saboteado mis propias relaciones por los excesos
que he aguantado ser solo amigo de quien amo
que he sentido la traición de cerca en mis peores momentos y apenas he reaccionado
que la única compañía en la que confío es en mi soledad
que mi refugio muchas veces es huirle a la lucidez
que he visto a mis mejores amigos llevarse a la mujer que amo
que me han dicho que soy la mejor persona pero igual no llego a ningún lado
que renuncio por que no podría resistir un enfrentamiento
que muero todos los domingos
que no termino de levantar la cabeza por temor a tener que bajarla de inmediato
que alivio la culpa de quien me hizo mal haciendo chistes
que excuso quienes me hirieron para no hacerlos sentir mal, tragándome así el doble del dolor
que no dejo que me pidan perdón porque siento que soy culpable
que he escrito poemas de amor y no he tenido el valor de dárselos a su dueña
que estoy condenado a repetir los mismos errores y sufrir los mismos daños
que no cambiaré nunca porque lo único que tengo es lo que soy
y lo que soy es esto

domingo, 6 de septiembre de 2009

La consistente inconsistencia tuya

La verdad, ya no me sorprende la consistencia con la que eres inconsistente en esto. Menos me impresionan los "no" que le siguen a tus falsos "si" entusiasmados. Si me extraña un poco el como-si-nadismo con el que resuelves todo. Entiendo, encuentro razonable tu desinterés por un enfrentamiento. Pero lo que si no hallo es el sentido que le ves a todo esto.

update 02/10/09: absurdamente otra vez.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Cuando me duele la cabeza, es que no la estoy pasando bien

Ultimamente he visto muchos amaneceres ebrio, he comido pésimo y hecho bastante nada. Pero hoy traté de recomenzar la vida normal, pero no pude. Me levanté y tenía que llevar un material de un trabajo en el que participé la semana pasada, a eso de las 11am voy al carro, paso la llave, y nada... el carro no prende. Me recordé que la última vez se prendió la luz de "échame gasolina ya, coño", entonces fui a comprar una de esas mangueras que uno chupa para pasar la gasolina. 

Llego y procedo, cual mecánico experimentado, pongo un extremo en un carro, y en el otro a chupar para sacar la gasolina... y casi vomito. No subía la gasolina, solo gas. Y traté, y traté, mierda, que inútil fue... solo me dio náuseas y un dolor de cabeza inmediato, me río y lanzo la manguera inservible al piso, no la quiero volver a ver.

Me busco otro plan. Voy a comprar gasolina para con un embudo llenar el carro. Lo hice, éxito. Ahora voy a prender el carro para llevar el disco duro que tenía que llevar, y de nuevo,... nada, no era la gasolina. Probé con las distintas cosas básicas, y nada, no prende. Lo peor es que me dejaron hoy mismo en un sobre la paga del trabajo, y bueno, me dio un poco de vergüenza no haberlo llevado hoy. 

Luego fui a casa de un amigo que le estaba mostrando a los actores de su último cortometraje como había quedado, uno de los actores es un profesor de historia/politólogo de cuarenta y tantos, y nos quedamos hablando desde las 5 hasta las 9 de la noche de política, y si, fue interesante, y no, yo no tenía nada mejor que hacer, pero a eso de las 8 ya me estaba cansando un poco de oír tanto de Chávez, y de pensar lo jodida que está la situación en Venezuela y lo que falta.

Y ahora estoy acá, escribiéndole a una computadora, porque no tengo nada que hacer. No digo que quienes escribimos acá no tenemos nada que hacer con nuestras vidas, sólo digo que hoy, ahora, yo, no tengo nada que hacer. Me recuerdo que el 15 a Buenos Aires, y el 28 empieza la vida de nuevo, tengo que dejar de quejarme. 

Odio la gasolina, me duele la cabeza.

bitácora de un nosequé

Qué bueno es esto del blog, que se guarda en fechas lo que posteas... cronológicamente así fue la relación con la última persona que me gustó profundamente... cada post es un intento de poema o algo, y hoy lo veo y recuerdo en qué pensaba ese momento.

23 de mayo - Apenas habíamos intercambiado palabras, típicos comentarios como: "el profesor no se te parece demasiado a (alguien famoso)", o cualquier comentario de esos en los que uno queda como un idiota, pero puedes recibir una sonrisa (quizás) coqueta de una desconocida, y así fue, para más adelante poder hacer otro comentario como "qué hora es?" cuando tienes un reloj en tu mano, o "en qué salón es la clase?" cuando ya estás ahí.

25 de mayo - el día antes tuvimos una larga conversación, y ella! me mensajeó y me invitó a salir... pero tenía una reunión familiar... por otro lado estaba en una relación carente de sentido, que ese mismo fin de semana decidí detener.

7 de junio - si, ya estaba perdido en este momento. ya habíamos salido varias veces, muy bueno todo. ahí ya me gustaba mucho, pero sentía ansías de incertidumbre.

9 de junio - aquí, casi de la nada, se empezó a venir todo para abajo. 

16 de junio - para arriba de nuevo! arribísima. genial. escribí algo para ella, que obviamente nunca le mostré. cuando la cosa empieza en un subi-baja, es que algo no está bien.

29 de junio - es mejor dejarlo así... tanto subi-baja turba demasiado. en invierno autoimpuesto me declaré.

 Duró un poco más de un mes, y la verdad es que no había estado en algo tan intenso en un buen tiempo. Como acostumbro, no me arrepiento, saqué unas buenas cosas de acá. Ahora, sigo solo, conmigo mismo. Probé un poco eso de las relaciones sin sentido, y sorpresa! no tienen sentido. Pero bueno, acostumbrarse a estar solo está bien, es un proceso en el que hay muy buenos momentos. Viendo un poco las últimas cosas que he escrito, si, abunda nada, el nadismo en mi vida ha predominado en estos días, pero el 15 zarpo a Buenos Aires, y luego el 28 comienzo mi vida de nuevo, no falta tanto, ya me dejo de quejar.

martes, 25 de agosto de 2009

rescaté felicidad en momentos con el alba
suave luz fría anuncia nuevo día
pero el mío termina
la luz va tornando fuerte y caliente
derrite la alegría y se pierde

momentos que duran lo que un amanecer
que cuando busco no encuentro
que no dependen de mí

debo buscar en otro lugar
pero no voy a moverme
hace rato
me entregué a la desidia

sábado, 22 de agosto de 2009


levanté tarde luego de una madrugada compleja
donde busqué felicidad en unas botellas
subversivas ellas bailaron en mi estómago
bajones inoportunos propinaban intermitente
con hambre y náuseas, el hastío me nubla
y me obliga a buscar una salida

lunes, 17 de agosto de 2009

hasta la garganta de estas noches
recojo ingratamente
botellas que como yo quedaron

yacen expuestas
mostrándose, tumbadas
dobladas o rotas, vacías

domingo, 9 de agosto de 2009

Escalabas hasta mi pecho
y encontraste la posición

Nuestras caras tan cerca
tu tan puesta
los dos dispuestos

Te motivaba con caricias
y marcabas límites
que sutilmente medí

Templada estabas
y estuve de acuerdo

Guardo el momento

sábado, 11 de julio de 2009


mentira del tamaño de una casa y una familia coloca aura colérica que sobrepasa el límite de lo soportable

estado de ánimo pesado ineludible que prohibe diálogo y produce auténtico aislamiento en un día cualquiera

querencia de abandono general por un respiro fresco eterno en cambio de momentos que tengo

búsqueda estática de un lugar apacible y confortable que no forze suspiros intermitentes de resignación

domingo, 5 de julio de 2009


en invierno autoimpuesto 
en búsqueda de un picotazo que sacuda
y me turbe de mis días

alcohol todas las noches deja de surgir efecto
en resaca el cerebro no molesta
pero luego evalúa y reprueba

aunque deje de importarme
ansiedad de algo más me deja
apatía entonces impongo
ansiedad de algo más me deja

viernes, 3 de julio de 2009

El 24 de junio, para celebrar alguna fecha patria, o en realidad, para pasar la resaca, dormí hasta las tres de la tarde. Cuando me levanté, me di cuenta que no tenía ningún motivo para estar despierto, así que esperé hasta las diez a que mi cuerpo se cansara para no seguir despierto. Y no es que me sienta como un extranjero... aunque pensándolo bien, quizás si, si cambiamos satisfacer placer y necesidades físicas, por placer y necesidades emocionales, y ese es mi foso.

Pensar que entraba y salía del foso, era no darme cuenta que siempre estuve en el foso, y que ese "foso" no es el producto de una relación o una situación específica, si no de "las normas de conducta encaminadas a resolver las dolorosas contradicciones estructurales inherentes a la situación humana" que me he ido implantando a lo largo de estos meses. Estudiar, trabajar, crecer, no son más que recursos para hacer esos encuentros emocionales más auténticos y verdaderamente intensos. Pero para tener esas experiencias, tienes que entregarte, y eso significa estar dispuesto a decepcionarte constantemente y a innumerables dosis de ansiedad de incertidumbre, para luego, quizás, alcanzar momentos de felicidad.

La felicidad, como una lata de sardinas (o de piña), expira, y mientras más consciente estés de eso, más auténticas y libres serán tus experiencias, por lo que esto no es en lo absoluto un pensamiento pesimista. Esa plenitud prometida no se si realmente exista, por lo que no debemos ver la felicidad como un estado constante, sería mucho pedir, y le quitaría lo especial a esta.

No se que tanto perdurarán estos conceptos en mí, pero cada vez son más sólidos, concretos y con más sentido. Menos sé que tanto me sirvan para pasarla bien en la vida, pero por lo menos permiten mantenerme siempre fiel a mí mismo, y eso, es vivir.